PESCA A MOSCA: INTRODUCCIÓN

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PESCA CON MOSCA ARTIFICIAL

(PRIMERA APROXIMACIÓN)

Observando los contenidos estomacales de las truchas, podemos comprobar que un porcentaje muy elevado está constituido por insectos nadadores y voladores. Parece,  pues, lógico que si deseamos pescar tratemos de hacerlo con un señuelo que imite a los mismos.

Debido a la dificultad o imposibilidad de utilizar la mayor parte de las moscas a modo de  cebo natural, fue concebido el engaño de la mosca artificial como forma de pesca.
Actualmente, en la concepción de “afición-deporte”, en contraposición a mero método para capturar piezas, opinamos que se trata de la modalidad más atrayente, menos lesiva si practicamos el “captura y suelta” y la que mejor permite una intervención personal  del pescador en la confección de nuevas imitaciones para cada temporada, de acuerdo con las preferencias particulares y la creatividad de su imaginación.

Practicada desde la antigüedad,(pues tenemos noticias de su existencia en Egipto, China o Macedonia siglos antes de nuestra era), existen fechas fundamentales  determinadas por obras diferentes de las que citamos año y autor:
1.496 – Dama Juliana Bermer
1.539 – Fernando Basurto
1.624 – Juan de Bergara
1.654 – I. Walton
1.886 – F. Halford

Como no pretendemos hacer una referencia exhaustiva a obras o pescadores, lo cual está suficientemente documentado en multitud de ensayos y libros específicos, pasaremos de puntillas por la evolución de los últimos milenios, para centrarnos en unos esbozos generales apropiados para el pescador que se acerque al río en la actualidad.

Un último párrafo de introducción a la materia: para todo aquél que la practique o bien para quienes estén dispuestos a iniciarse, señalar que este método permite ocupar muchas jornadas de veda en la confección de las artificiales que nos posibilitarán disfrutar durante la temporada. De modo que la pesca con mosca estará presente y de forma activa, durante todos los meses del año.

Tipos de pesca con mosca artificial

  • Aparejo con buldó
  • Línea fija
  • Línea pesada, cola de rata o látigo

Pesca mosca con buldó: Principalmente practicada con las excelentes moscas confeccionadas al estilo leonés, consiste, a grandes rasgos, en la utilización de un aparejo compuesto por varias artificiales (generalmente entre 3 y 5) unidas mediante pequeñas derivaciones a una línea principal, la cual lleva en su extremo un flotador lastrado con agua en forma de burbuja transparente que, con un tamaño de tres o cuatro cm. Aporta el peso necesario para que todo el conjunto sea lanzado a una distancia considerable.

La caña: construida en fibra artificial,  adaptada al peso que deseemos lanzar, con una longitud de dos a tres metros, permitiendo tanto el lanzado tradicional “a brazo” como a ballesta para aquellos lugares con mayores dificultades, en función de los obstáculos y la vegetación.

El carrete: multiplicador, rápido y de prestaciones similares a los utilizados con la cucharilla. Su relevancia sólo será fundamental en el caso de grandes piezas, limitándose a las funciones de lanzado y recogida en las capturas de piezas pequeñas o medianas.

La línea: con los hilos disponibles en la actualidad será suficiente uno de 18 centésimas, bastando –con la colaboración de la caña y del carrete – para el manejo de los ejemplares que podamos pescar.

El buldó: situado en el extremo de la línea, a partir del cual –en dirección a la caña – anudaremos tantas derivaciones como número de moscas pretendamos utilizar.  Puede ser de plástico o goma transparentes, el cual deberemos de lastrar con agua hasta conseguir el peso necesario.

El aparejo en su conjunto: tendrá una longitud similar a la caña, colocando las diferentes moscas de forma equidistante entre la boya y la puntera.

La dimensión de las derivaciones irá de menor a mayor desde el buldó, de forma que la primera (la más próxima a la burbuja) tendrá unos cinco centímetros, aumentando las restantes progresivamente hasta llegar a la más cercana a nosotros (“saltadora”) que irá ,en pequeños botes, tocando la superficie del río, tal como su nombre indica.

Las moscas: se trata de un apartado que ampliaremos con posterioridad. Básicamente serán similares, con o sin colas, más oscuras a principio de temporada y aclarando los colores conforme nos acerquemos al verano.

A continuación del buldó podrá colocarse otra mosca o ninfa que pescará bajo la superficie, la cual, aún siendo muy efectiva, dificultará el lanzado a ballesta y provocará un mayor número de enganches.

El método: en ríos amplios, tanto desde el exterior como desde la orilla, podremos lanzar aguas arriba o hacia la orilla opuesta con un determinado ángulo como en la pesca de cucharilla. Dejaremos derivar a continuación e iremos recogiendo a la velocidad de la corriente.

La pesca con línea fija : es un método íntimamente vinculado a la aparición de nuevos materiales que permiten la construcción de cañas en tamaños largos (más de seis metros) y muy poco peso.

Su mecánica es similar a la pesca de verano con cebo natural flotante, con la diferencia de colocar en nuestro sedal una imitación en lugar de un insecto vivo. Servirá todo lo apuntado para ese tipo de pesca, confiando en el acierto a la hora de elegir las moscas.

La pesca con línea pesada o cola de rata: necesitaríamos un elevado número de tratados para comentar en profundidad todas las cuestiones relacionadas con este tipo de pesca y sus peculiaridades específicas. Cuestiones que iremos abordando en un futuro en función de los matices que más aclaraciones exijan.

Aunque será utilizada en sus cuatro modalidades: ninfa, ahogada, streamer y seca, será esta última el objeto de nuestras preferencias particulares, no ya por sus resultados ,sino por la mayor satisfacción que, particularmente, nos produce su práctica.

Para comenzar, diremos que nos parece el método más estético y deportivo con el que capturar una trucha. Su efectividad y vistosidad están fuera de toda duda, aunque no tiene el grado de dificultad que pretendieron asignarle hace años sus practicantes. Por el contrario, es una forma de pescar relativamente sencilla, toda vez que se haya adquirido alguna práctica en el lance. Uniendo esto al hecho de que los materiales son mucho más asequibles que hace varias décadas, podemos afirmar que el sistema se encuentra al alcance de cualquiera que desee practicarlo.
Los distintos elementos que iremos abordando, los cuales –en su conjunto – constituyen la unidad para poder practicar esta modalidad de pesca, se conforman  con los apartados enunciados a continuación:

  • La caña
  • La línea
  • El bajo de línea
  • El carrete
  • Las moscas artificiales.
  • El método

Todo ello para que finalmente consigamos  colocar sobre la superficie del río la mosca artificial que previamente nos pareció idónea (mejor si ha sido confeccionada por nosotros mismos), la dejemos derivar unos segundos y veamos como una trucha se precipita sobre ella.

Tras la consabida pelea, tal vez consigamos introducirla en nuestra sacadera, pudiendo finalizar el episodio con su captura y muerte o con su devolución al agua.

Comprobaremos , tras familiarizarnos someramente con cada una de las parcelas señaladas, que se trata de una labor asequible en la que se puede ir profundizando constantemente, aprendiendo de la experiencia propia, con las mejoras científicas y con las opiniones de los demás.

(este tema lo trataremos en un apartado específico de pesca con cola de rata)

Foros para debatir o comentar:

http://www.todopescagalicia.es/foro/