Pesca en canarias

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Dar las gracias a nuestro compañero de la página Taver, por ofrecernos este fantástico relato:

Destino para iniciados 

Siempre hemos soñado en un viaje fuera de nuestras aguas en las que solemos batallar, buscando un nuevo destino donde poder sacar el pez soñado y vivir experiencias para recordar de nuestro deporte o afición favorita.

Hace ya un año, mi cabeza comenzó a fantasear sobre una posible salida por tierras Canarias, en concreto la isla de Hierro,  pues disponía de información sobre el lugar, consolidándose como un destino adecuado para poder practicar la modalidad a la dedico mas horas y mas mella ha echo en mi,  “el jigging”, aconsejado por personas que ya visitaron la isla e interesándome un charter en concreto patroneado por Miguel Gamito y su inseparable  embarcación Dona Pi, este articulo va dedicado a todo aficionado a la pesca a jigging y especialmente a aquellos que  quieren iniciarse en viajes de pesca.

Antes de adentrarnos en las capturas realizadas durante nuestra aventura, hemos de hacer hincapié en la preparación del destino en cuanto a material, es importante ir preparado para el momento, para aconsejarnos  no hay nadie mejor que la persona que conoce las aguas y la pesca de la zona. Aun le damos mas  importancia a la elección del lugar y del guia de pesca, pues este ha de ser un buen conocedor de la zona y saber trabajarla, de vuelta ya  en Barcelona  y repasando todo lo ocurrido tengo que agradecer con la boca bien abierta el trabajo de fantástico “skyper” y el magnífico trato recibido de su parte.

Mis ideas en un inicio, fueron llevar lineas de gran calibre y señuelos enormes por lo que pudiera pasar, pero realmente me estaba equivocando, inicié compras compulsivas en cuanto a jigs desmesurados, siendo mas efectivos los de inferior gramaje y sobre todo las últimas creaciones japonesas, señuelos tipo ninchiku o rubber-jig los que se llevaron la palma sin lugar a dudas..

Las bobinas originales de los carretes utilizados quedaron escondidas en el fondo de la mochila, cargadas con lineas trenzadas del 0.50mm, utilizando en todas las salidas lineas de 0.35 a  0.40 mm. con bajos de nylon de 1mm, pescando lo mas fino posible teniendo en cuenta el tipo y el tamaño de la presas que podían clavar en nuestros hierros, pretendiendo así aumentar nuestras posibilidades.

Cambiaría muchas cosas si volviera al lugar, es por ello que mi consejo es llevar diferentes jigs y de diferentes formas y acciones, a ser posible un par de cada, sin obsesionarnos en la cantidad, porque cuando empezabas a tocar escama, te dabas cuenta que solo conseguías clavar con un determinado señuelo y no había otro igual en la maleta. Llevamos demasiadas decenas de ellos , mojando simplemente los que nos parecian mas atractivos, después de muchas horas dándole a los brazos con metales de 200 a 500 gramos , pasábamos a descansar con jigs tipo rubber jig, wasabi o ninchiku ya que estos eran de inferior gramaje, permitiéndonos así practicar el denominado short jerking que no es otra cosa que aplicar a la acción de nuestro señuelo tirones cortos. Fueron estos los que nos permitieron ver doblados los blank de nuestras varas, sucediendo las  picadas una tras otra. Son muchos los jigs  que ya han visitado las aguas del Hierro, pero tener la suerte de mojar los nuevos juguetitos japoneses que tan solo en alguna ocasión había probado algún lugareño y aficionado de la pesca vertical de aquellos lares fue decisivo.

Los primeros días en la isla fueron de descanso y el tema de conversación el mismo a todas horas.¿Que tocaremos?, ¿Cuantos? ¿ Aparecerá del abismo, la bestia que anhelamos capturar en nuestros sueños?…

Primera salida, nos embarcamos en el amplio Dona Pi y preparamos las cañas de jigging con nuestros mejores señuelos nuevos , relucientes y con la pintura intacta, esperando que volvieran a casa destrozados por mandíbulas de cualquier habitante de las profundidades.Las cañas de spinning siempre preparadas por si aparecían averíos o signos de pescado azul.

Empezamos  sobre las primeras piedras y veriles, trabajando los jigs al estilo japones, tirones bruscos y largos y recogidas hiper-rápidas, a las veinte bajadas se acabo el cuento chino y los movimientos eran mas cortos y lentos, es cuando empezamos a recibir picadas, fue mi hermano y compañero de pesca Marc el que se hacia con una cabrilla de tamaño discreto que embocaba un rubber de wasabi, intercambiando miradas de complicidad, en las cuales se podía percibir perfectamente el pensamiento claro de “  no hemos venido aquí a sacar cabrillas ” asi que seguimos dandole a los brazos, sin darle especial importancia a dicha captura.

Es importante saber que por mucho que estemos en una zona de combate diferente a la nuestra, no por dejar caer el jig empezaremos a tener picadas, hay mucho trabajo antes de los frutos y puedo decir con certeza que los  momentos que no trabajaba el jig en el agua fueron muy pocos, por no decir casi ninguno, estábamos en la isla de Hierro y quizás no volveríamos, asi que había que aprovechar la ocasión, los parones eran para poder hidratarnos y seguir dándole a la manivela.
Tras horas de machacarnos los brazos y después de muchas piedras tocadas sin respuesta alguna, diviso el patrón actividad en superficie, eran listados (Katsuwonus pelamos), y para estos si   estábamos entrenados en  nuestras maravillosas pajareras made in Barcelona, así que dirección al bullicio y preparados con las cañas de spinning, cargados con jigs de entre 20 y 40 gramos (María Parade, mucho lucir y jigs de Atron) realizando la modalidad por excelencia que practicamos en nuestras aguas, el “jig-casting”. Cada lance y nada mas cerrar el pick-up, con solo dos vueltas de manivela, conseguíamos las primeras picadas, la verdad es que no eran grandes piezas pues su peso rondaba entre el kilo y medio y los dos kilos a ojo de buen cubero, siendo mucho mas eléctricos y potentes que nuestros queridos “sarda sarda” del mediterraneo o bonitos conocidos popularmente, su forma de autentica bala les daba una velocidad sorprendente haciendo rugir nuestros carretes de spinning y retorciendo nuestras cañas de acción media. Un disfrute para el deleite de los asistentes, después de una hora decidieron volver a las profundidades, dejándonos para no volver mas en ninguna de las siguientes salidas.

Decidimos cambiar de nuevo y darle mas vara al jigging, intentando culminar nuestro principal objetivo del día, las tan preciadas serviolas de porte que infinidad de veces vimos en buenos vídeos de pesca, pero esta santa afición es así y el dios neptuno nos negó el placer de combatir la reina del jigging, que en la isla se encuentra en sus tres disfraces ( la rivoliana, carpenteri y dumerini) no se supo de ellas, tan solo pudimos visualizarlas en forma de  persecuciones en la práctica de spinning desde costa durante los días de descanso.

Mas tarde Marc (tambien compañero de mi foro  La taverna de la pesca) vuelve a cantar picada en su Daiwa gran wave acompañado de un antiguo pero efectivo gs9, esto ya es otra cosa, empieza dando cabezazos y a los 10 metros de subida se deja acompañar hacia la superficie, era un abade, su primer abade, parecía que esto iba cogiendo ritmo.

Después de visitar muchas mas piedras, llegó mi turno y trabajando con tirones cortos y con un jig de nueva generación “Ninchiku” ,que consiste en una bala plateada acompañada de un asistente con un púlpito y un tándem de dos anzuelos, la pieza engañada por este señuelo era un jurel canario o jurel dentón, (pseudocaranx dentex) dio una lucha maravillosa y dobló por un momento la puntera de mi vara, rozando la superficie del agua, después de las fotos a bonito ejemplar volvió al agua para culminar su ciclo, pero no mucho mas ya que era un ejemplar de dimensiones importantes para su especie.

Nada mas bajar de nuevo el artilugio japones vuelvo a cantar picada con reacciones al otro lado de la linea de semejantes características, otra vez un bonito jurel dentón, parecía que este tipo de artificial funcionaba.

Mas tarde la actividad bajó y seguimos dándole a los brazos sin fin, llevábamos mas de 8 horas y los brazos ya iban solos.
Poco mas duró la fiesta y decidimos volver a tierra firme soñando con el día siguiente.

Segundo día de pesca, salimos a las 16.00 horas, esta vez íbamos a probar durante la tarde-noche, fuimos visitando las piedras del día anterior y otras  nuevas, variando fondos a ver si dábamos con los medregales, pero nada de nada, seguro que sabían que venían estos catalanes locos por la pesca y decidieron mudarse de isla por esa semana.

Ya eran las seis de la tarde cuando Marc de nuevo canta picada con un wasabi de color naranja con faldones blancos a lo mas puro estilo Marylin Monroe, no peleaba mucho y tras una corta lucha podemos apreciar una pequeña pieza en tamaño aunque al mismo tiempo grande para su especie, (era una araña de dimensiones exageradas si la comparamos a las que estamos acostumbrados en el Mediterraneo) en el mismo momento, vi como mi vara  clavaba, parece que subo algo pero de poco peso, otra araña asomaba sus bonitos colores, parecía mentira el echo de encontrar arena en tierra de volcanes, lo difícil era fácil y lo fácil que era dar con los medregales se hacia difícil.

Seguimos durante la tarde con alguna captura de pez roca que nos hacia perder algún señuelo, hasta que Marc de nuevo vuelve a cantar picada, esta vez si sube un bonito ejemplar de abade que entraba a un Ail Metal de 150 gramos color amarillo fluorescente, que después de sus correspondientes instantáneas para el recuerdo, vuelve a su roca de origen.

Pasaban las horas y seguíamos dándole a los brazos, el bíceps, tríceps y deltoides se habían unido en un solo músculo provocando ya movimientos involuntarios, moviendo los hierros sin orden alguna del centro neuronal.

Sergio seguía erre que erre con material pesado y jigs enormes esperando que su equipo atrayera a un gran depredador y dar la campanada del viaje.

Mas tarde le tocó el turno al que relata, esta vez en un fondo de cerca de 150 metros embocan un Sea Rock de cuarto de kilo color anaranjado, acompañado de un assist con anzuelo descomunal, parece que lucha los primeros metros pero pronto se deja en manos de las leyes del principio de arquimedes, dejándose subir sin problema alguno, sabemos que lo que viene es un abade por la forma de luchar, una vez arriba fotos de rigor y vuelta al agua.

Finalmente se acercaba la noche, veníamos a la isla de Hierro a por medregales ,abades, etc…pero como no , también veníamos a por el escolar chino y rasposo, queríamos sacar  tremendo animal y sabíamos que era nuestra oportunidad, eso si ,no teníamos la certeza de como, pegar una serviola o un abade u otra especie era muy parecido a la pesca que realizabamos en nuestros lares, pero pegar esas bestias de las profundidades a mas de 200 metros, eso era otro cantar y no sabíamos como se comportarían, así que nos dejamos llevar por los consejos de Miguel Gamito ,nuestro patrón y gran especialista en la pesca de estas especies..

Empezamos buscando los escolares rasposos RUVETUS PRETIOSUS: ESCOLAR RASPOSO,OILFISH, ESCOLAR CLAVO, PEZ LIMA, LLIMA(CATALUÑA), COCHINILLA (GALICIA) , utilizábamos jigs fluorescentes de tamaños entre 400 y 500 gramos con assist hook y  triple al final, en los assist colocabamos una muestra del listado pescado el dia anterior, que hacía de reclamo a esta especie.

Era una pesca que no habíamos realizado nunca, así que nos dejamos llevar por los consejos del patrón en todo momento.
Nos sorprendió que los movimientos que debíamos realizar para esta especie eran muy lentos y con pausas, esperando que apareciesen tanto por el reclamo de carnada como por los destellos del jig.
Las picadas no tardaron en sucederse, el escolar rasposo realiza una suave picada y en ese momento aguantábamos unos segundos espereando que enbocara el aparejo, ese era el momento de clavar y lo que era una suave picada se convertía en una carrera de un ser poderoso, pues realizaba un par de carreras importantes dejándose vencer tras estas para ser izado hacia la superficie, no sin antes volver a dar el sprint definitivo al ver la luz del barco en un último intento de perderse en lo mas profundo del negro abismo.

Desde el primer momento en el que sucedieron las primera picadas, no tuvimos éxito, desclavándose en ocasiones y en otras llegando a partir el bajo de linea.

Sergio tubo las dos primeras picadas fallidas , a la tercera consiguió levantar el animal desde unos 200 metros, después de carrera tras carrera, desfallecian las fuerzas y crecían las ansias por cobrar la captura pues  parecía un animal importante por los comentarios del patrón, dada su experiencia con esta especie.

Parecíamos tener la noche en contra, lo pasábamos bien pero no lográbamos ver a este fantasma abisal, finalmente Marc consigue sacar el primero subimos al rasposo a la bañera y lo machacamos a fotografías, finalmente le devolvemos el don de la libertad y de vuelta al oscuro fondo.

Sergio no tarda en tener picada, no parece que luche como el ejemplar que le dío tanta guerra y que finalmente se esfumó, pero este se deja levantar, otro mas para el recuerdo, fotos de rigor y al agua otra vez.

Después le toca a mi persona, que tras de las anteriores sin premio esta vez canto bingo y me retrato con la pieza de record personal.

Nos dieron buenas batallas, preciosos e intensos momentos y disfrutamos como niños con el dulce, estábamos cumpliendo nuestro sueño, que bonitos y a la vez feos y tenebrosos eran estos seres de ojos amarillos y piel rasposa cuál papel de  lija, alguno de nosotros se llevó algun recuerdo en forma de arañazo, pero ya se sabe, sarna con gusto…..

Entre tanto Marc divisó entre lo oscuro y la tenue luz de los focos de la embarcación  la aparición de Potas así que armado con la caña de spinning y un pajarito como señuelo consiguió engañar a una de ellas incluyendo en el diario de capturas una nueva captura para nosotros.

Mas tarde variamos posición de gps para colocarnos en un veril donde debíamos encontrar el escolar chino LEPIDOCYBIUM FLAVOBRUNNEUM: ESCOLAR NEGRO, ESCOLAR CHINO, este  mucho mas poderoso y de aspecto parecido a un tunido, pues podríamos decir vulgarmente que es el atún de la profundidades, bastante mas agresivo que el rasposo y mas poderoso. Empezamos a bajar un aparejo con carnada y otro a jigging sin carnada, no tardamos en clavar el primero que se suelta a los 20 segundos, sendas picadas y sendas pérdidas y vuelta a empezar y así fue pasando el rato, al final  consigo enganchar uno a jigging efectuando una recogida rápida, algo muy raro para la pesca de esta especie, el caso es que prácticamente fue no intencionado  ya que debía levantar para cargar el jigg con luz al llevar ya un rato trabajando y este  perdía luminosidad, ilusionado con tremenda picada y desilusionado a la vez pues no tarda ni 10 segundos en desanzuelarse, así que finalmente decidimos volver a puerto hasta la próxima jornada.

Último día, salimos a las 8 de la tarde, ya que Miguel no quería que retornáramos rumbo a Barcelona sin poder contar al escolar chino en nuestro parte personal de capturas, así que, directos a la  zona de combate, el patrón saca del barco una caña de curricán y un carrete enorme preparando un montaje sin jigg solo con carnada, nosotros alucinamos en colores al ver bestial equipo, y preguntamos ¿eso para que? y Miguel con una medio sonrrisa en su rostro comenta ,” no sabemos que puede entrar, cabe  la posibilidad de  tocar algún espada importante” pues amigos si ya estábamos nerviosos échale mas leña al fuego. El patrón con sus palabras potencia la situación, mientras la caña con carnada baja , yo preparo una con jigg de 500 gramos fluorescente, las primeras picadas no se hacen esperar pero son fallidas para nuestra fustración, a la 4 o 5 picada en la caña con carnada siendo Sergio el que se prepara con los arneses para disfrutar brutal carreron, al cabo de 10 minutos aparece el primer escolar chino, abrazos, felicitaciones con gran jolgorio, como no fotos y video, y a seguir probando suerte.

Al rato vuelve doblegarse la caña con carnada, recordándonos que las bestias siguen ahí abajo siendo esta vez Marc quien intenta cobrar la pieza , mientras, subiendo el jig al mismo tiempo que perdíamos dicha presa, siento una  descomunal picada que solo queda en eso pues también se niega a subir. Decido subir el jig fluorescente, pues este tipo de señuelo debe ser recargado de luz cada escaso tiempo para ser así lo mas llamativo posible y por lo tanto deseado por nuestros abisales compañeros, una vez efectuada dicha operación,  abro carrete para que baje la línea, a eso de unos 150 metros bajados, en un fondo de mas del doble, el carrete deja de liberar linea como si el engaño hubiera tocado fondo, cierro pick-up y seguidamente brutal carrera, poniendo la Lamiglas con el Opús Bull 6000 al verdadero limite, que gozada, que fuerza tenía el animal , yo con  cara de sorpresa, incrédulo ante la situación, pues nunca había tenido un animal tan poderoso en mi caña, empiezo a bombear y vuelve a sacar mas de 100 metros y así hasta que se cansa y se deja subir, lo izamos a la bañera y estalla la alegría entre gritos y nervios de jolgorio, por fin cobrábamos la titánica pieza, fotos , video y a seguir con el asunto.

Durante un rato mas seguimos sufriendo picadas fallidas,  al rato canta picada la enorme caña montada con tambor giratorio, esta vez le toca a Marc, se coloca el  arnés y cinturón de combate mientras la puntera empieza a  pegar sendos cabezazos, parecía ser grande el animal, pues empezó a buscar fondo en un brutal intento de vaciar nuestra bovina, mas de un minuto de carrera, sacando  300 metros o mas , no teníamos  idea de la cantidad de metros de linea que consiguió sacar, pero cerca de 1 minuto de carrera y créanme eso es mucha carrera, Marc miraba al patrón extrañado y asustado todo hay que decirlo, hasta Miguel Gamito se extrañaba, diciendo esto  es muy grande,,,,, quizás,,,,,, quizás,,,,, puede ser un espada!!!! estábamos alucinados, pues podía ser dicha especie o tremendo escolar, tras la alucinante carrera el animal para en seco dejándose subir dócilmente a superficie, no sin que antes el patrón pronosticase que se trataba escolar chino, pues de ser una aguja, como llaman en la zona al pez espada, no subiría tan livianamente, conseguimos subir esos cientos de metros y dejándose ver finalmente, es un chino de un tamaño importante, lo subimos al barco y Marc se lo coloca en el pecho en dos movimientos, cual levantador de pesos sube la barra, fotos vídeos gritos y vuelta para puerto, alucinados y contentos de haber conseguido casi todo lo propuesto en el viaje, clavar  un morador de la profundidades de buen porte, agradeciendo a Miguel Gamito darnos la oportunidad de hacer posible uno de nuestros sueños de pesca.

Al llegar a puerto, como mandan lo cánones, nos hicimos el retrato de fin de viaje con nuestro gran patrón, y nos despedimos dando por finalizada nuestra aventura en tierras Canarias, hasta la siguiente claro está, pues creo que no quedará muy lejos, pues estos fantásticos animales nos han marcado haciendo mella en nuestra alma de pescador, esperando que la próxima no se demore demasiado tiempo.

Agradecer de nuevo a Miguel Gamito, el mejor skypper  de la isla, acompañado de su inseparable Dona Pi, pues consolidan una pareja inseparable y eficaz, Miguel un arduo conocedor de los fondos que brinda la isla, el GPS lo lleva de adorno ya que es capaz de conocer los fondos tan solo mirando la figura que dibuja el litoral, un verdadero maestro en interpretar las pistas que ofrece el medio.

Agradecimientos a la página web del charter en la isla de Hierro http://www.fishing.alegranza.com

Hilo en el foro para hablar del relato, o para preguntar:

http://www.todopescagalicia.es/foro/viewtopic.php?f=13&t=1203

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