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Ruidos y llamadas en la pesca a la espera

RUIDOS Y LLAMADAS EN LA PESCA A LA ESPERA

La pesa a la espera es una de las más complicadas y que a la vez más satisfacciones producen. Complicada porque cada día puede ser diferente, y si ayer esos peces nos entraban confiados o relativamente fácil, hoy puede ser que guarden la distancia y sea casi imposible conseguir una distancia de tiro.

Sin entrar en los mejores sitios, si esconderse o no… (esto lo dejamos para nuevos artículos, si no se haría demasiado largo y pesado) hoy vamos a hablar de los ruidos o llamadas para incitar al pescado a acercarse.

Es un tema que siempre suscita preguntas, porque incluso se llega a pensar que una espera consiste en esconderse bien y esperar que se acerque el pez. Algo, en gran parte, absurdo. Si pasásemos desapercibidos, es decir, si el pez no supiese que estamos allí, ¿Por qué iba a venir?

Lo primero que debemos tener claro es que, normalmente, las posibles presas se dan cuenta de que estamos allí, nos han detectado, ya en el mismo momento de iniciar la picada. Sabrán que “algo” ha bajado y anda por allí. El principal mecanismo que tienen para saber lo que ocurre a su alrededor, es la línea lateral, no necesitan ver. Únicamente cuando hacemos las esperas en la espuma, con mucho mar, o en zonas de alga espesa y siendo muy finos en la picada, puede que apenas se den cuenta o pasemos desapercibidos.

Por ello, una vez en el fondo, podemos recurrir a llamadas o ruidos que “piquen la curiosidad” del pez y se acerque a vernos. Es en lo que nos vamos a centrar (otros temas los veremos más adelante, cada uno específicamente)

Lo primero que hay que tener en cuenta es que algunos días responden a estas llamadas pero otros no, e incluso escapan. Deberemos ir probando. Además, algunas funcionan mejor con unas especies determinadas. Vamos a verlo una a una.

Ruidos con la garganta: para los depredadores como la lubina o el dentón, es uno de lo más efectivos. Serían unos “golpes” con la garganta, un ruido seco. Haciendo repeticiones de dos o tres. Parando y volviendo a empezar. Incluso a veces haciéndolas más fuertes e incluso agudas, un ruido como cuando nos estamos quedando sin aire. En ocasiones con las lubinas me ha funcionado cuanto más estridente mejor, haciendo que se acercasen cada vez más rápido.

En el vídeo podemos escucharlo a partir del segundo 47.

En este otro vídeo también se puede escuchar cómo se les llama:

Ruidos con las gomas: lo que haremos será pasar el dedo por las gomas del fusil, tensas. Es muy parecido al anterior y recomendamos mejor con la garganta. Nos permitirá estar mejor posicionados, apuntando siempre y sin movimientos.

Golpear la culata contra el marco de las gafas: exactamente igual que los anteriores, simplemente hacemos un ruido seco que atraerá a muchas especies.

Ruidos con las rocas: lo podemos dividir en dar pequeños golpecitos con la culata sobre la roca, lo cual sería más o menos como los anteriores. O rascar con la culata en la roca o con las manos. Este roce es especialmente útil para los sargos, sobre todo cuando hacemos pequeñas esperas cerca de la espuma, para atraer a los que están comiendo algo más arriba. Los mejores resultados me los ha dado siempre con los dedos, rascando en la roca, el problema que se gastan bastante los guantes  (los dedos con los que rasco siempre acaban rotos mucho antes que los demás) También es efectivo para las doradas, pargos y salmonetes. En general para todos los peces que acostumbren a andar cerca de roca o en ella, comiendo. Con los pintos grandes también funciona. Cuando vemos que no entran, o si escapan despacio, quedarnos quietos y hacer esto muchas veces se consigue que den la vuelta y se acerquen.

Levantar arena: esta acción, de enterrar un poco la mano en la arena y levantarla, es muy efectiva para los peces que comen en ella. Pargos, doradas, salmonetes… Incluso las lubinas cuando están por la zona. La explicación parece que es que escuchan y ven este revuelto, como cuando comen, y se acercan a ver si hay comida o algo. Simplemente meter la mano en la arena y mover los dedos es suficiente.

Hay muchos más, pero como vemos, simplemente es hacer algún tipo de sonido que pueda atraer la atención de los peces. Los depredadores, sobre todo cuanto más grandes, están atentos a ellos y por curiosidad pueden acercarse.

Nuestra recomendación es SIEMPRE empezar una espera, la primera, sin hacer ningún  ruido. Una picada silenciosa, llegar al fondo y ocultarnos bien, sin ruidos ni golpes, y hacer la espera. Si hay algún pez más desconfiado, podrá acercarse sin haberlo espantado. Porque veremos que muchas veces al más mínimo ruido, se van sin dar oportunidad (ya ni de verlos)

Después, si no tenemos suerte, pasaremos a bajar otra vez y hacer algún ruido. Podemos ir probando uno tras otro, en diferentes picadas o incluso mezclar varios en la misma.

Ojo, porque muchas veces se nos acercarán por detrás. No los veremos si no estamos pendientes. E incluso es mejor dejarlos pasar buscando en la siguiente picada posicionarnos hacia ese lado, pues si intentásemos girarnos es posible que se espante.

Jamás debemos mover la cabeza de forma brusca, ni los ojos. Los peces se fijan en los ojos y moverlos arruinaría una espera. La mirada siempre al frente y movernos muy lentamente intentando que se nos ponga a tiro, no ir nosotros buscándolo.

Ante todo calma. Si no lo vemos claro, no lo estropeemos. En la espera muchas veces dan más oportunidades. Si una no sale bien, dejamos ir al pez. Subimos tranquilamente, despacio, sin movimientos bruscos, ventilamos con calma y volvemos a bajar, colocándonos mejor, variando los ruidos… un ascenso rápido, precipitado, alargar mucho la apnea… únicamente conseguirá que arruinemos el sitio.

Y hay días que podemos hacer lo que queramos, que es imposible. Me ha ocurrido el caso de un día ver bastantes dentones y no conseguir que ningún ose acercase. Al día siguiente, misma hora, misma marea, parecía que mismas condiciones… Y en el mismo sitio exactamente (un arenal con alga en el borde) y me entraban como locos.

Otra cosa importante, el tiempo de apnea. Una espera bien hecha, picando correctamente, ocultándose o situándose en el sitio adecuado, haciendo bien los ruidos (o quedándose totalmente en silencio) se podrá conseguir que el pez se ponga a tiro muy rápido, sin necesidad de mucho tiempo en el fondo. Sin embargo, una espera mal hecha, podremos estar todo el tiempo del mundo en el fondo, que solo conseguiremos ver más tiempo al pez fuera de tiro (o no ver nada absolutamente) Por ello, lo principal es la técnica, centrarse en ella y no en el tiempo.

Puedo decir que para lubinas, robalos, doradas, dentones… normalmente nunca me ha hecho falta superar los 20s en el fondo. Y en muchas ocasiones, ni 10 segundos. Así que olvidémonos de poder estar mucho tiempo abajo. Lo importante es saber cómo hacerlo y estar en el sitio correcto (este tema se tratará en otro artículo)

Como siempre, cualquier duda o comentario abrimos un hilo en el foro:

Os dejamos algunos vídeos más en los que se puede ver la pesca a la espera:

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